A pesar de ser un país pequeño, habitado tan solo por 3.5 millones de personas, Nueva Zelanda ofrece al visitante una gran variedad de actividades y lugares que visitar: desde los deportes de riesgo como el bungee jumping o el jet boating a los paseos por el campo y las galerías de arte (todo a corta distancia unos de otros). Siempre hay algo que hacer para cada tipo de turista.